¡La Trágica Condena de América Latina!

Desde tiempos remotos el poder y la codicia someten al ser humano a actuar de modo irrazonable, por conseguir el dominio las naciones colonialistas e imperialistas, sometieron a las naciones más débiles y les arrebataron todas sus riquezas y no conformes, condenaron cruelmente a la esclavitud y la muerte a todas poblaciones indefensas que se cruzaban en su camino. En la actualidad la realidad no es diferente, pero la sociedad y especialmente los países dominantes se encargan de disfrazar estos actos de tal forma que se perciban como más aceptables. La venda que tiene toda América Latina es segura, y los países desarrollados se encargan de eso.

Al crear convenios que supuestamente favorecen a nuestra economía, se percibe a esos países como superhéroes cuando en realidad son los peores villanos que lo único que aseguran es su economía y su estabilidad, impidiendo rotundamente que esa venda desaparezca porque sería el fin de su destino. A partir de estos sucesos se empezó a escribir el trágico destino de América Latina, el cual con el pasar de los años no ha cambiado significativamente. Por ello las interrogantes que surgen son: América Latina ¿cómo puede conseguir su libertad y progresar?

Varios sucesos marcaron definitivamente el pasado y el futuro de nuestra América. Ciertamente uno de ellos fue cuando extranjeros colonizaron y descubrieron lo valioso que es América decidieron explotarlo por completo, extrajeron todos los metales valiosos como el oro, la plata, etc., pero cínicamente decidieron que no era suficiente y se encargaron de robar hasta el último suspiro de cada país dominado. Se ingeniaron por obtener el control absoluto y actualmente está claro que tuvieron mucho éxito, es así como optaron por la siembra de cultivos la cual les trajo más riqueza a países desarrollados y condeno a la miseria a países de América, los cuales vieron una oportunidad para mejorar su economía, sin contar con lo que el capitalismo de países extranjeros les tenía preparado. Por estos hechos que acontecieron es desatinado inferir sobre el futuro que tendrá América Latina pero el pasado que condujo a lo que sucede actualmente queda muy claro y el nombre de los héroes que en varías épocas salieron en defensa, a luchar contra la derrota y la miseria quedara grabado eternamente.

Los Reyes Católicos de España decidieron financiar la aventura de la colonización, por el afán de metales preciosos como medio de pago para el tráfico comercial, incluso utilizaron a la Iglesia para dar carácter sagrado a la conquista. Los privilegios de los españoles de poseer las mejores armas del mundo modificarían el rostro de la guerra. La primera epidemia del mundo se extendió por América central y llego al imperio inca (Cuzco, Potosí, Tenochtitlán, etc.) el virus diezmo las poblaciones nativas, convirtiéndolas en presas fáciles para los conquistadores españoles. En aquella conquista fueron miles de incas muertos o capturados como esclavos para que trabajen gratis hasta el día de su muerte, ante estos sucesos muchos indígenas optaban por decidir ellos su destino por ello mataban a sus hijos y se suicidaban en masa. Los indígenas eran, como dice Darcy Ribeiro, el combustible del sistema productivo colonial.  Está claro el desnivel de desarrollo de ambos mundos y gracias a la utilidad de las armas, gérmenes y acero los conquistadores españoles estaban remodelando a su gusto el mundo.

Frecuentemente se trata de justificar los hechos suscitados especialmente la desigualdad, pero, no nos damos cuenta de que no existe justificación, no es justo hacer creer a los pobres que su pobreza es el resultado de los hijos, pero como podemos hablar de justicia si nunca hemos experimentado de ella. Como creer en “justicia” si durante siglos los gobernantes demuestran que no existe, unos ejemplos contundentes son: En 1824, Simón Bolívar dictó el Decreto de Trujillo para proteger a los indios de Perú, pero los indios continuaron tan explotados como siempre; En 1601 Felipe III dictó reglas prohibiendo el trabajo forzoso en las minas pero envió otras instrucciones secretas ordenando continuarlo; El del director del Servicio de Protección a los indios fue acusado, con pruebas, de cometer cuarenta y dos tipos diferentes de crímenes contra los indios; El humanista Juan Ginés de Sepúlveda, sostenía que los indios merecían el trato que recibían porque sus pecados e idolatrías constituían una ofensa contra Dios. Son hechos como estos los que nos hacen tomar en cuenta que es fundamental conocer estos sucesos para no creer y ser partícipes de en una corrupción y justificación absurda.

Los países de América no evolucionaron debido a que no poseía la misma ventaja geográfica e igual materia prima, el latifundio era el que primaba en esas épocas, no fue por falta de sutileza, sino de oportunidades. Si a los países desarrollados no nos hubieran oprimido, América fuera más desarrollada y no dependiente y controlada, así pues, la división de ricos y pobres radica en la misma tierra. Las matanzas de los indígenas que comenzaron con Colón nunca cesaron, tierras ricas en recursos minerales y fértiles para el cultivo, pudieran ser vendidas sin inconvenientes a diversos capitalistas norteamericanos, así es como la agricultura fue el primer paso para las desigualdades entre los potentes y desfavorecidos.

A pesar de los miles de intentos que ha hecho por salir adelante, en toda ocasión solo se beneficia el capitalismo. Se creo una estrategia con el objetivo de conseguir cierta igualdad y progreso, se dictó un nuevo Código del Trabajo, la denominada reforma agraria (encargada de desarrollar la economía capitalista de la agricultura en general). Era aparentemente un gran plan, varios países (México; Brasil-1964; Ecuador-1964, Venezuela-1960; Bolivia 1952, Perú 1969) acogieron esta reforma, la cual fue acoplada de manera diferente y si bien no puede decirse que haya fracasado pues existieron beneficiarios pero los burgueses que acapararon el poder político se encargaron de darle un giro diferente ya que no tenían el menor interés en impulsar la cuestión agraria, sino estaban sujetos a sus propias conveniencias, y los beneficiados siempre eran los grandes terratenientes. Es así como la intervención extranjera se encargó de terminar con todo y las promesas de la reforma agraria, no demoraron en disolverse y es notable que el capitalista muestra una mayor tendencia a mirar con buenos ojos la reforma agraria.

Otra estrategia empleada como una salida, por los países oprimidos fue la inversión y exportación en producciones agrícolas, extracción del petróleo, oro, plata, sastre, etc, desdichadamente ninguna estrategia ha funcionado y es así como nuestra región sigue trabajando de sirvienta. Actualmente América Latina es poseído y dominado por el capital que en él se haya invertido, pues la mitad del valor de las exportaciones no vuelve nunca al país. Retrocediendo en el tiempo tenemos a Venezuela con sus reservas de petróleo, gas y hierro; En Chile contaban con la explotación del cobre; La producción del azúcar en países de, Brasil, Barbados y Haití; En cuba domino la plantación del azúcar, pero además está el cacao y el algodón; En Amazonas las plantaciones de caucho; Plantaciones de frutas en Brasil, Colombia y Ecuador, etc. Con mejor o peor suerte, cada producto se ha ido convirtiendo en un destino, muchas veces fugaz, para los países, las regiones y los hombres, y todas las ganancias obtenidas son destinadas a los países dominantes.

Las producciones antes mencionadas son solo algunas de todas las que se produjeron, y junto con esta ambición y desmesurada codicia de extraer toda la mejor producción en el menor tiempo posible ocasiono, que quedara devastada la flora y con ella la fauna, dejó rocas estériles, suelos lavados, tierras erosionadas. La alfombra vegetal, la flora y la fauna fueron sacrificadas, no se libraron de su destructivo y avasallador destino. Todo el intento que se hace por sobresalir siempre termina en crisis y desgracia sin importar el sacrificio que hace toda una nación, el poder seguirá arrasando con todo e inclusive con todos los que quieran oponerse.

En todas las épocas salían héroes en defensa de sus derechos, pero en todas las épocas eran perseguidos y asesinados. Un claro ejemplo es Atahualpa, Túpac Amaru que decretaba la libertad de los esclavos. Dos siglos después el general Juan Velasco recoge y aplica aquella frase del cacique Amaru. Otros héroes que el tiempo se ocupó de rescatar de la derrota son los mexicanos Hidalgo y Morelos. Miguel Hidalgo un apacible cura, puso fin a los tributos y repartió las tierras de Guadalajara y decretó la libertad de los esclavos, pero finalmente fue ejecutado. El sacerdote José María Morelos llegó a dominar una gran extensión del territorio de México, hasta que Morelos fue también derrotado y fusilado. Las Casas dedicó su fervorosa vida a la defensa de los indios frente a los desmanes de los mineros y los encomenderos, se suscitaron victorias y derrotas, pero siempre quedara presente el esfuerzo.

En conclusión, toda la historia pasada nos ha marcado definitivamente, cada suceso por conseguir la liberación desencadena otro trágico suceso, y esa cadena se hace interminable, y seguirá de esta manera si la nación actual no reacciona y se quita de una vez por todas la venda que le ciega ante una realidad inminente. América Latina puede resurgir de entre los escombros, tiene mucho potencial, puede dejar de ser una nación oprimida y reinventarse, esta nación puede tener un nuevo renacer diferente y dejar de ser una marioneta de la cual el capitalismo y los países desarrollados pueda aprovecharse por siempre, pues no existe un contrato de vencimiento y nuestras riquezas aún son infinitas y se debe elegir si dejar que otros sigan enriqueciéndose de lo que nos pertenece o optar por dejar de justificar tales acciones y actuar en conjunto no esperar que solo unos sean los héroes y otros solo los espectadores, nuestros antepasados ya hicieron lo suyo ahora es nuestro turno.

Para conseguir la liberación se debe empezar por derribar a cada uno de los dueños infiltrados en cada país, encargado de seguirnos contralando y manipulando, cada país tiene la decisión de hacer justicia, o de seguir atados fingiendo que todo está bien o  de lo contrario de fomentar el cambio para liberar a nuestras futuras generaciones. Los medios, quienes niegan la liberación de América Latina, niegan también nuestro único renacimiento posible.

Bibliografía

Galeano, E. (2008). LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA. SIGLO XXI DE ESPAÑA EDITORES, S.A, 1-379. https://books.google.com.ec/books?id=cy49xc14YJUC&source=gbs_navlinks_s

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