INTRODUCCION A LA PSICOLOGÍA COMUNITARIA (Maritza Montero)

PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR SOBRE PSICOLOGÍA Y COMUNIDAD

CAPITULO 1: Origen y desarrollo de la psicología comunitaria

• ¿Por qué no se desarrollaron formas de psicología comunitaria (entendida como una disciplina sistemática, no como prácticas aisladas) en América latina antes de la década del setenta?

No se desarrollaron formas de psicología comunitaria porque en esa época aún se concebía al sujeto como un ser pasivo, el cual solo era receptor de acciones o productor de respuestas dirigidas, predeterminadas, no generador de acción, por ello, aunque había aportes efectivos los cuales podían contribuir para la solución de problemas acontecidos en la sociedad, no permitían estas participaciones, y además no daban repuesta a la mayoría de problemas sociales, las soluciones de ellos alcanzaban a tratar el malestar de unos pocos y a ignorar las dolencias de muchos . El individuo estaba limitado en cuanto a su realidad, así como sus necesidades y expectativas. Ante esta disconformidad e insatisfacción empieza la búsqueda de alternativas en el cual se va a plantear la necesidad de producir una forma alternativa de hacer psicología, que va a exigir una redefinición tanto de los profesionales de la psicología, como de su objeto de estudio e intervención y así es como nace la psicología comunitaria.

 • ¿Qué instituciones sociales podrían haberse visto amenazadas por el desarrollo de una psicología comunitaria? ¿Cuáles se habrían visto fortalecidas?

Las instituciones amenazadas serían las que ven al individuo como un sujeto pasivo ya que el objetivo principal de la psicología comunitaria es eliminar esa concepción y ver al individuo como sujeto activo dinámico, en este espacio constaría el modelo médico. Por el contrario, las instituciones fortalecidas serían las que tiene o aceptan un paradigma más subjetivo, las ramas de la salud comunitaria, de la psicología ambiental comunitaria y de la psicología educativa comunitaria, entre otras.

• ¿Ha seguido la psicología comunitaria en su desarrollo teórico-práctico algún patrón específico? ¿Qué tipo de patrón es ése, si lo hay?

La psicología comunitaria en su desarrollo teórico-practico desde hace casi treinta años han venido trabajando ardua e impacientemente en seis frentes:

 Práctico-teórico: se ocupa de construir un cuerpo de conocimientos íntimamente relacionados.

Ontológico: define la naturaleza del sujeto cognoscente.

 Epistemológico: busca definir el carácter y el tipo de relación del conocimiento producido.

Metodológico: hace aportes referentes al método a aplicar para producir el conocimiento.

Ético: define la naturaleza de la relación entre investigadores-interventores.

 Político: da lugar a la expresión de diferentes voces dentro del hacer y el conocer.

• ¿Ha cumplido la psicología comunitaria los objetivos que se planteó en su origen? ¿Los ha cambiado?

La psicología comunitaria si cumplió los objetivos que se propuso, ya que en el texto se menciona que “la psicología pudo producir una forma de quehacer que ha generado métodos y teorías, a la vez que ha producido respuestas para los problemas de estas sociedades”. A medida que pasa el tiempo la sociedad va evolucionando y presentando nuevos problemas y necesidades, por lo que necesario que algunos de los objetivos planteados inicialmente, se vayan actualizando y adaptando conforme las situaciones sociales.

CAPITULO 2: Qué es la psicología comunitaria

• ¿En qué reside la especificidad disciplinar de la psicología comunitaria?

La característica primordial y esencial de la psicología comunitaria se basa en que, lo comunitario incluye el rol activo de la comunidad, es decir su participación. Además, es importante hacer énfasis en los factores ecológicos y culturales que inciden en esos problemas. Ante esto Rappaport menciona que se busca precisar el punto indicando tres aspectos más específicos: relatividad cultural, diversidad y ecología.

Otra característica es el énfasis puesto en el desarrollo de las fortalezas y capacidades, más que en las debilidades y carencias, es decir se busca primordialmente el cambio social. A esto se agrega su carácter científico y aplicado.

• ¿Pueden otras disciplinas científicas cubrir el campo de acción de la psicología comunitaria?

No pueden cubrir el campo de la psicología comunitaria debido a su carácter complejo, pues es necesario reconocer que deriva de varios campos que la marcan profundamente: el psicosocial, el clínico, el educativo y, en particular, el movimiento de salud mental en la comunidad, además en ella se integran aspectos psicosociales, sociológicos, culturales, políticos. Sin embargo, para definirse como disciplina, fue necesario que, en sus primeros años de existencia, deslindar la naciente rama de la psicología de otras prácticas ya existentes relativas a la comunidad y casi cuatro décadas más tarde tal distinción ya no es necesaria, puesto que la práctica ha mostrado las diferencias, a la vez que ha señalado la conveniencia multidisciplinaria cuando se trata de trabajar en la organización y el desarrollo de una comunidad.

• ¿Qué aspectos positivos y qué aspectos negativos se derivan de la condición pluridisciplinar presente en el surgimiento de la psicología comunitaria?

Aspectos negativos de la condición pluridisciplinar:

-          Carácter utopista, debido a los aspectos desiderativos formulados en función de situaciones deseables o ideales.

-          Condición de programáticas, limitarse muchas veces a prescribir lo que se debe hacer.

-          Imprecisiones que llevan a la psicología comunitaria a ser fácilmente confundible con otros campos aplicados. Acusa de no centrarse en su objeto, definiéndolo por lo que es, sino de decir lo que no es en un intento de diferenciarla de otras ramas, lo cual las hace poco convincentes.

Aspectos positivos de la condición pluridisciplinar:

-          Multidisciplinariedad: haber surgido de una conjunción de ramas de la psicología y haber apelado a la integración de saberes provenientes de otras ciencias sociales.

-          La multidisciplinariedad necesita ser estudiada más que como un defecto o una limitación, como una condición debida al carácter complejo de la psicología comunitaria, ésta una psicología que debe definirse por la inclusión y la integración.

-          Deriva de varios campos que la marcan profundamente: el psicosocial, el clínico, el educativo y, en particular, el movimiento de salud mental en la comunidad.

-          Tener claro que la psicología comunitaria va más allá de la salud mental en la comunidad.

-          La construcción de la nueva subdisciplina que exige la diferenciación, bajo el rubro de comunitario.

CAPITULO 3: El paradigma de la psicología comunitaria y su fundamentación ética y relacional

• ¿Qué hacer si las personas de una comunidad, por ignorancia o por alguna norma cultural o religiosa, hacen o dejan de hacer cosas que las perjudican y cuyos efectos dañinos los psicólogos conocemos?

El rol de los psicólogos comunitarios no es el de interventores expertos, sino más bien el de catalizadores de transformaciones sociales. Por ello las transformaciones en las personas y en su entorno, son definidas y dirigidas por esas mismas personas que definen sus actores, agentes externos e internos, redefiniendo sus roles y señalando el campo compartido de su acción. Así, pronto comienzan a elaborarse conceptos explicativos y descriptivos, y con ellos se inicia la construcción teórica, a partir de la acción y de la reflexión.

Esta comunidad diferenciada posee canales de comunicación y sostiene con su praxis el paradigma que aquí se presenta, construido por los psicólogos que trabajan con comunidades y que desde hace más de tres décadas han venido labrando arduamente un modelo de producción de conocimientos cuyos productos se presentan en cinco dimensiones. Ontológica, Epistemológica, Metodológica, Ética y Política. Al analizar e implementar herramientas que proponen estas dimensiones es posible un cambio social en las comunidades.

• ¿Qué hacen los psicólogos comunitarios con sus opiniones y su conocimiento científico especializado?

Los psicólogos conocen la existencia de los aspectos epistemológicos y ontológicos que plantean una relación entre sujeto cognoscente y objeto cognoscible. Los sujetos sociales miembros de las comunidades son sujetos cognoscentes, por ello los participantes tienen derecho en la intervención-investigación comunitaria. Es por eso que la psicología habla de agentes externos y agentes internos en el trabajo comunitario, y plantea una relación dialógica, de unión de conocimiento científico y conocimiento popular y de devolución sistemática del conocimiento científico producido a las comunidades, a la vez que de entrega del conocimiento popular construido a los agentes externos, ya que unos y otros han participado en su construcción e hicieron aportes provenientes de su experiencia, de su saber cotidiano, de su sentido común y de su disciplina.

• ¿Es posible aceptar en un equipo de trabajo a personas cuyas convicciones religiosas, políticas o culturales sean la principal motivación, no explicitada, para trabajar con la comunidad?

No es posible ya que estas convicciones podrían influir e intervenir insatisfactoriamente al momento de trabajar en las comunidades, pues los psicólogos no pueden decidir en que se pretende trabajar con la comunidad, eso se lo decide en conjunto, mediante la interacción, ya que así se podrá lograr elegir una forma adecuada de intervención y de estudio que responda a los intereses de la gente a la cual se suponen destinados sus beneficios.

CAPITULO 4: Influencias y desarrollos teóricos en la psicología comunitaria

• ¿Por qué hay coincidencia entre los postulados de la psicología comunitaria y la corriente del construccionismo social? ¿O entre la psicología comunitaria y la psicología de la liberación? ¿Dónde residen esas coincidencias? ¿Dónde hay diferencias?

Porque al enfocar esta rama de la psicología en su perspectiva histórica vemos que la psicología comunitaria, como otras ramas del saber, no surge en el ámbito científico plenamente adulta, es una subdisciplina naciente. Tan nueva que en muchos casos era desconocida académicamente, por ello estas teorías mostraban que el control sobre las circunstancias de vida se asociaba a personas activas, asertivas e interesadas en lo que ocurría a su alrededor.

Esas teorías aportaron a la psicología social comunitaria descripciones conductuales que coincidían con el comportamiento que esa nueva rama de la psicología se proponía cambiar a fin de lograr procesos de fortalecimiento o potenciación basados en la afirmación, la participación, el compromiso, la creatividad, el diálogo y la confianza en la capacidad de la comunidad como grupo organizado, y en la de sus miembros, para transformar al ambiente y al grupo.

Se diferencia porque los conceptos que esas teorías crearon se refieren a lo que pasa en los individuos, pero centran en ellos la causa de sus problemas sin buscar qué fue lo que originó la pasividad, la desmotivación o el bloqueo de la eficacia, considerando al mismo tiempo que su conducta sumisa y apática es la que los excluye del éxito y el progreso.

• ¿Dan cuenta las explicaciones teóricas construidas en la psicología comunitaria de los fenómenos comunitarios? ¿Por qué sí y por qué no? ¿En qué aspectos? ¿Cómo?

Las diferentes teorías si se centraban en explicar los diferentes fenómenos que presenta el individuo, y por ende existe influencia en la comunidad en la que interactúa, como son la presencia de conductas de pasividad, desesperanza, falta de motivación. Dichos fenómenos se los ve como una función de la interacción entre la conducta de la gente y los acontecimientos del ambiente físico y social. Por lo tanto, se toman en cuenta variables de carácter macroestructural tales como las condiciones de empleo y de subempleo, la pobreza, las dificultades para atender a las necesidades básicas de la vida cotidiana y variables más cercanas, tales como la información sobre oportunidades de trabajo, la existencia de redes de apoyo y los nexos que ellas puedan crear para cambiar condiciones específicas de vida. Esto significa que se considera que lo que puede ocurrir depende de la estructura física del entorno, y que lo que ocurrirá depende de las relaciones entre conducta y entorno, en el contexto actual.

CAPITULO 5: Valores y principios orientadores de la psicología comunitaria

• ¿Qué valor (o valores) considera usted imprescindibles para realizar un trabajo comunitario?

Hay valores tales como relaciones de respeto, de solidaridad, de unión, de trabajo, amistad, equidad, paz, la justicia, la verdad, la fidelidad, el amor, la unión, la libertad, la compasión, la sabiduría, el saber, es uno de los valores más arraigados en los seres humanos. Además, la libertad y el bienestar tanto individual como colectivo es fundamental, también la armonía del mismo entorno, en tanto las relaciones entre los elementos que en él cohabitan y necesariamente lo configuran al ser parte de él sean armoniosas.

• ¿Por qué la psicología comunitaria ha asumido los valores que se presentan en este capítulo?

Porque los valores son los marcadores que guían la interacción en una sociedad y se expresan en los comportamientos socialmente establecidos. La psicología comunitaria puede tratar mejor con las cuestiones morales, éticas y de valor, del bienestar humano a través de la apreciación de las múltiples comunidades que constituyen a la sociedad.  

Hay cuatro requisitos que debe cumplir un valor para orientar eficazmente el trabajo comunitario:  Guiar los procesos conducentes hacia un escenario ideal; Evitar el dogmatismo y el relativismo; Deben ser complementarios y no contradictorios entre sí; y Promover el bienestar personal, colectivo y relacional.

• ¿Para qué sirven los principios y valores que orientan la psicología comunitaria?

Sirven como un modelo a seguir el modelo acción-reflexión-acción, el cual se lleva a cabo con la construcción de eso que se llama praxis: teoría que produce práctica, práctica que produce teoría, en un proceso continuo de reflexión. Esos valores, presentes en la literatura con diferente grado de sistematización y de elaboración conceptual, pueden organizarse en función de su referencia a la transformación de los actores de la comunidad. 

• ¿Es realmente necesario que el trabajo comunitario se fundamente en los valores mencionados en este capítulo?

Si porque el texto menciona que el primer valor general, universal que aparece relacionado con la psicología comunitaria es la transformación social dirigida al logro del bienestar demandado, no puede haber bienestar sin liberación. La introducción de la idea de liberación como un objetivo fundamental es un avance. Ya que reconoce de manera expresa la importancia de las ideas centradas en la opresión y la necesidad de superarla, en las carencias, en la miseria y las limitaciones que ellas ocasionan y, por el otro, pone de relieve el reconocimiento del saber popular, la igualdad social y el fortalecimiento de los recursos que tienen las personas, por los cuales la psicología comunitaria venía luchando desde sus comienzos.

CAPITULO 6: El que hacer comunitario

• ¿Cuándo se dialoga y cuándo se hace una consulta? ¿Dialogan los consultores comunitarios? ¿Cómo?

Se dialoga cuando existe una interacción para conocer las necesidades y problemáticas los intereses que presente la comunidad, y se hace una consulta en el momento que la comunidad informa ya una problemática específica y se necesita buscar herramientas o formas de intervención en temáticas ya establecidas, específicas. En este caso es necesario de igual manera consultar a los miembros de la comunidad sobre el cuándo, cómo, dónde, por qué y para qué de esas acciones y prácticas. Si dialogan es fundamental este punto ya que su opinión no será la ultima palabra, este oficio exige aprender a escuchar y responder a lo que se escucha y dialogar para encontrar la solución conjunta.  Cada situación se convierte en un aula de aprendizaje y de enseñanza, esto se logra manteniendo la horizontalidad de la relación con las personas de las comunidades, sin perder la especificidad de nuestra profesión y sin caer en el paternalismo, la lástima y la condescendencia.

• ¿Cómo hacen los profesionales de la psicología comunitaria para introducir en su trabajo con comunidades los conocimientos propios de su disciplina?

En comunidades marcadas por las carencias socioeconómicas, los agentes externos con la etiqueta profesional suelen ser vistos, correctamente, como pertenecientes a un estatus socioeconómico superior, pero la labor comunitaria comienza por establecer relaciones de respeto entre todas las personas involucradas en la relación, y al plantearse el bienestar y el fortalecimiento de las personas para que pueden ejercer su condición de ciudadanas y se reconozcan como tales, ejerciendo sus deberes y usufructuando sus derechos, debe crearse una relación dialógica en la cual las diversas voces, con su variedad de acentos, tengan la misma oportunidad de hacerse oír, de intervenir, de ser oídas y de recibir respuesta. Es esa interacción viva y fructífera la que permite que todos aprendamos de todos, enseñándonos mutuamente. Se trata de igualdad de oportunidades para todas las personas que intervienen en el trabajo comunitario. Se trata de que el trabajo comunitario, como su nombre lo indica, sea de un grupo de tamaño indefinido en el cual todos sus miembros puedan decir lo que piensan, aprobar, desaprobar o disentir y sobre todo actuar, discutir y reflexionar sobre lo hecho.

• ¿Qué pasa y qué hacer cuando personas o grupos de una comunidad no siguen las sugerencias, indicaciones, recomendaciones, advertencias o comentarios (analice cada opción) hechas por los agentes externos (psicólogos comunitarios)?

Cuando no existe una colaboración por parte de la comunidad el proceso se vuelve más complejo, por ello el psicólogo comunitario debe optar por buscar estrategias diferentes de intervención, las cuales sean accesibles y claras ante la problemática que la comunidad presenta, además, deben estar acorde a la población con la que se está trabajando para que esta las pueda aceptar y practicar. Y como se mencionó antes, es fundamental tomar en cuenta la opinión de la comunidad, los psicólogos deben ser flexibles y de ser necesario reformular las estrategias y métodos que está empleando.

CAPITULO 7: Comunidad y sentido de comunidad

• ¿En qué formas ha ayudado a la comprensión del concepto de comunidad y a la relación entre agentes externos e internos la producción de conceptos como el sentido de comunidad (individualmente construido o socialmente compartido; psicológico o cultural)?

Es importante la comprensión del concepto comunidad porque es el ámbito y motor fundamental, y receptor de transformaciones, sujeto y objeto de esta disciplina llamada psicología comunitaria. En este campo psicológico se la define como un fenómeno social y particularmente psicosocial, que deriva de su denominación de lo común, compartido, tomando sus integrantes conciencia de sí como grupo, y fortaleciéndose como unidad y potencialidad social. Al trabajo comunitario no le interesa el sitio donde está la comunidad, sino los procesos psicosociales de opresión, de transformación y de liberación que se dan en las personas que, por convivir en un cierto contexto, con características y condiciones específicas, han desarrollado formas de adaptación o de resistencia y desean hacer cambios. La acción individual no se pierde dentro de lo comunitario, sino que es parte constitutiva de ello.

Una comunidad está hecha de relaciones no sólo entre personas, sino incluye el lugar construido física y emocionalmente del cual nos apropiamos y que nos apropia, para bien y para mal. Por ello debemos entender que las comunidades tengan su propio tiempo, ritmo, lenguaje, sus flujos y reflujos de acción y de pasividad; que las cosas no sucedan cuando los agentes externos las planifican, sino cuando la comunidad considera y siente que debe, quiere y puede hacerlas. Que el tiempo de preparación y el de actuar respondan a condiciones internas de la comunidad y a la manera que ella tiene de asimilar los factores externos. La participación aumenta o disminuye según las actividades, según cómo sea la actividad de los grupos y las personas dirigentes. Y los límites dependerán del alcance de las relaciones y redes que se puedan tejer dentro de ellas mismas.

CAPITULO 8: La participación y el compromiso en el trabajo comunitario

• ¿Qué intereses económicos se reflejan en la práctica comunitaria?

Comparar ciertos beneficios materiales. El establecer los códigos de intercambio y compromiso de las personas inmersas en la investigación disminuye los riesgos de que el investigador externo sólo saque provecho de la información que le suministra la comunidad y la maneje y utilice según sus intereses, sin aportar elementos a la misma para solventar sus problemas y de que la comunidad abuse y use inadecuadamente los aportes y técnicas científicas que aprendió e igualmente saque provecho de este recurso sin retribuirle parte de su saber a la investigación. Ciertos individuos no actúan directamente, pero contribuyen facilitando de alguna manera el trabajo de los otros (dan dinero, materiales, prestan algún servicio: hacen llamadas telefónicas, cuidan niños, etc.). Además, existe el compromiso unilateral con los necesitados de cualquier nivel socioeconómico. Los agentes externos, entonces, aparecen como la fuente del cambio social y, por lo tanto, en un nivel superior. Este parece un viejo resabio de la concepción que la psicología comunitaria quería cambiar.

• En la sociedad actual, ¿con qué grupos se deberá comprometer quien quiera realizar trabajo comunitario?

En la participación comunitaria es importante comprometerse con los individuos participantes, cuyo crecimiento personal se desarrolla positivamente, aquellos que reciben los beneficios de esa participación; las instituciones respecto de las cuales es necesario decir que pueden ser ámbitos de participación o copartícipes en un plan externo a ellas, y para la sociedad. En el caso de los receptores de beneficios cabe también señalar que, en los proyectos psicosociales comunitarios, esta categoría es a la vez productora y receptora, pues la mayoría de quienes participan para lograr objetivos beneficiosos para la comunidad son miembros de esta, actúan para satisfacer necesidades que los afectan, y se desarrollan al hacerlo. Y esto vale también para los agentes externos, pues todo trabajo psicosocial comunitario afecta tanto a los agentes internos como a los externos.

• ¿Por qué no todas las personas beneficiarías del trabajo psicosocial comunitario participan con la misma asiduidad y grado de intensidad? ¿Por qué otras lo hacen con gran dedicación?

Porque en el trabajo comunitario coexisten diversos saberes, todos los cuales deben ser tomados en cuenta, pero la admisión de tales condiciones produce en la relación entre agentes externos e internos en la labor psicosocial comunitaria, presente conflictos y problemas. Los miembros de una comunidad pueden tener conocimientos provenientes de su cultura y sus tradiciones que pueden ser muy valiosos y respetados, pero que también podrían entrar en contradicción con los cambios necesarios para la comunidad. Es decir, la participación de las personas puede estar influida por tendencias políticas, religiosas o de cualquier otro tipo de las cuales provengan ciertos intereses, ciertas necesidades que podrían bloquear, desviar o, incluso, hacer peligroso el trabajo psicosocial comunitario.

Todos tenemos ideas, conductas, creencias y valores diferentes, pero si se quiere evitar la polarización de los miembros de una comunidad, con la consiguiente división y abstención o participación en función de intereses partidarios y no comunitarios, es necesario que, sin desprenderse de las ideas políticas que individualmente se tengan, la participación comunitaria esté orientada por el compromiso con la comunidad y sus intereses. Y que la afiliación política personal se mantenga separada del trabajo comunitario.

• ¿Cómo podría medirse el compromiso con una comunidad?

A través de la participación que la comunidad aporte, por ello es tan importante promover el movimiento centrípeto de los miembros de la comunidad hacia el núcleo de mayor participación, tanto interesados como no interesados, sin olvidar al mismo tiempo que es necesaria la rotación de aquellas personas que están en el primero y el segundo círculo, ya que la fatiga y el esfuerzo, así como la habituación, pueden disminuir su capacidad de trabajo y, a veces, degenerar en formas de autoritarismo. Además, es fundamental el esfuerzo conjunto de ambos tipos de agentes, acompañados de acciones más productivas y adecuadas a las situaciones específicas en las cuales se actúa.

CAPITULO 9: Procesos psicosociales comunitarios:

• ¿Cómo se sabe quién o quiénes están ideologizados y por qué?

Esto se sabe a través de los actos que realiza la comunidad. En los actos límite se dirigen a la superación y negación de lo otorgado, en lugar de implicar su aceptación dócil y pasiva y por ello permiten la superación de las situaciones límite, sobre las que se tiene que actuar y producir las transformaciones necesarias. Son entonces circunstancias de vida en las que, al no ser posible seguir siendo objeto de su negatividad, se produce la ruptura de la ficción de naturalidad, de manera que ninguno de los mecanismos adaptadores e ideologizadores funciona ya, dado que el carácter negativo de esas circunstancias las hace absolutamente insufribles. Constituyen el límite de lo que se está dispuesto a aceptar e inducen a llevar a cabo actos límite. Concibe los actos límite como infranqueables y, por lo tanto, paralizantes, el punto de corte donde no hay retroceso, donde sólo hay la posibilidad de transformar o desaparecer.

• ¿Cómo se distinguen las situaciones o ideas naturalizadas de los comportamientos y las opiniones correspondientes a pautas culturales?

En una comunidad problematizada, respecto de ciertas circunstancias y explicaciones naturalizadas, la fuerza de la conciencia estructurada en el grupo o comunidad puede llevarla a plantear decididamente el conflicto que opondrá sus ideas y sus exigencias al grupo, la institución o, en general, la mayoría, que al ejercer su poder puede muchas veces oponerse explícitamente, o bien usar los recursos necesarios para la oposición implícita. La conciencia crítica también puede permitir a la comunidad hacer frente a grupos mayoritarios que aceptan en apariencia una propuesta, para combatirla luego mediante acciones contrarias a ella, intentan conducir a la comunidad en el sentido conveniente para la corriente mayoritaria. Asimismo, esa conciencia le permite a la comunidad producir los argumentos y las acciones para expresar, comunicar y divulgar sus ideas, que contrariamente a lo que muchos críticos del trabajo comunitario expresan, van más allá de exigir reivindicaciones.

• ¿Cómo se expresa la afectividad en las comunidades con las cuales usted trabaja? ¿Cómo la expresa usted mismo?

En las comunidades, una característica primordial que no falta es transmitir energía es decir acompañar en el trabajo siempre con alegría, simpatía y, en general, afectividad, esto a través de aspectos fortalecedores como son la jovialidad, el buen humor y la alegría con que los miembros comprometidos en proyectos comunitarios asumen las tareas, se preparan para realizarlas, toman decisiones de importancia y discuten los resultados obtenidos.  Al ser un factor primordial del ser humano, la puedo expresar de distintas maneras, mediante acciones realizadas con amor y voluntad, como al expresarse con seguridad y bondad no ser grosero y utilizar el vocabulario acorde a la población a la que me dirija.

 

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